Historia

Nuestra empresa comenzó su andadura en los primeros años de la década de los 60, en unas pequeñas instalaciones de la calle Santa Ursula, donde se dedicaba su propietario, Antonio González, a la fabricación de churros.

Antes de su traslado definitivo a Tres Cantos, la fábrica conoció otro emplazamiento en la calle San Francisco de Sales. En aquellos primeros tiempos había que hacer un poco de todo: por las mañanas se fabricaban los tradicionales churros, y por las tardes las patatas fritas, las primeras que se vendieron embolsadas en Madrid, iban cerradas con una grapa y una sencilla etiqueta

En 1972 Carlos Sánchez pasó a ser propietario de Patatas Fritas La Madrileña.En esta nueva etapa , y gracias a la nueva política empresarial, la compañía conoció una gran expansión, y en 1978 sus instalaciones ya se quedaron pequeñas.

  Esta necesidad de ampliación coincidió con la puesta en marcha del nuevo Polígono Industrial de Tres Cantos, cuyos promotores ofrecieron a nuestra empresa la posibilidad de ser la que inaugurara este polígono industrial.

A pesar de una impresión poco favorable tras su primera visita a Tres Cantos, confió en sus consejeros y finalmente emplazó las nuevas instalaciones en este complejo industrial.

Al final todo salió como se esperaba: Tres Cantos se convirtió en lo que prometía ser, uno de los Polígonos Industriales mejor dotados de Europa, y Patatas Fritas La Madrileña, tras unos primeros años de duro trabajo, también creció de acuerdo a los planes establecidos.